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ObCP - Opinión
La gestión de contratos: clave para una compra pública eficiente

La gestión de contratos representa una función estratégica dentro de la administración pública, muchas veces subestimada en el diseño de políticas de compras. Su adecuada implementación no solo asegura el cumplimiento de los acuerdos, sino que constituye una herramienta esencial para alcanzar mayor eficiencia, transparencia y alineación con los fines del Estado.

24/07/2025

En la administración pública, hay temas que tienden a incomodar o politizarse con facilidad, a pesar de su alto contenido técnico. Uno de ellos es, sin duda, la gestión de contratos. Sin embargo, es crucial entender que una adecuada gestión contractual no solo garantiza el cumplimiento de los acuerdos, sino que se convierte en un pilar para lograr compras públicas eficientes, transparentes y alineadas con los objetivos del Estado. 

 

¿Qué es la gestión de contratos? 

La gestión de contratos es el proceso de administrar de manera eficaz los acuerdos entre dos partes, con el fin de alcanzar beneficios mutuos. Aunque este concepto tiene aplicaciones tanto en el sector privado como en el público, en este último adquiere una importancia especial cuando hablamos de contratos de infraestructura, proyectos de inversión pública, energía, obras viales o cooperación internacional. 

 

El ciclo de vida del contrato y su impacto en la compra pública 

Uno de los errores más comunes en la gestión pública es considerar que la administración de un contrato comienza después de la adjudicación. Esta visión limitada deja fuera etapas fundamentales como la formulación del requerimiento, la licitación y la adjudicación, que son precisamente donde se gestan muchas de las debilidades contractuales que se arrastran durante la ejecución. 

 

En realidad, la gestión de contratos debe entenderse como un proceso integral, que inicia con la identificación clara de la necesidad y continúa con la preparación de los documentos que definirán el objeto del contrato, las obligaciones de las partes, el procedimiento de selección, los criterios de adjudicación y los mecanismos de solución de controversias. Todo esto permite que la compra pública se realice de forma más transparente, predecible y eficiente. 

 

Para lograr una gestión contractual verdaderamente eficiente, es necesario adoptar un enfoque holístico e interinstitucional.   Es momento de considerar seriamente la creación de unidades especializadas en gestión de contratos dentro de las entidades ejecutoras de proyectos de alto impacto, que operen de forma independiente del área de compras. Estas unidades permitirían una respuesta más técnica, oportuna y eficiente a las variaciones contractuales que se presenten durante la ejecución. 

 

Es justo reconocer los avances logrados: el país cuenta con un marco normativo actualizado, herramientas informáticas para la trazabilidad de los procesos y una creciente voluntad de mejora institucional. Sin embargo, aún falta personal técnico capacitado para implementar de forma efectiva estas herramientas, así como una verdadera cultura institucional de gestión contractual. 

 

La integración de esta cultura no solo permitirá asegurar el cumplimiento de los contratos, sino que facilitará una mejor planificación, ejecución, monitoreo y evaluación del gasto público, generando un mayor valor para el Estado y la ciudadanía. 

 

En conclusión, la gestión de contratos no debe verse como un trámite posterior a la compra, sino como un proceso estratégico y transversal que garantiza que cada peso invertido por el Estado se traduzca en resultados reales. Avanzar hacia una compra pública eficiente pasa, necesariamente, por fortalecer esta función. 

Colaborador

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Vicerrectora de Administración y Finanzas en Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)